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En Chocó se probó una nueva metodología para analizar la situación de la infancia y la adolescencia, con un enfoque territorial

En Chocó se probó una nueva metodología para analizar la situación de la infancia y la adolescencia, con un enfoque territorial

06 de diciembre de 2017, Quibdó (Chocó). La violencia sexual, en el caso de Quibdó, y la desnutrición en niñas y niños del municipio de Lloró (Chocó), fueron los temas priorizados mediante una metodología de análisis situacional desarrollada entre julio y noviembre de 2017 por el Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF); el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar mediante su Dirección de Planeación y el Observatorio del Bienestar de la Niñez, UNICEF, Save the Children y las autoridades municipales.

 

Según el Director de Planeación del ICBF, Juan Carlos Bolívar, “se trató del piloto de una herramienta que nos permite conocer, identificar y priorizar las situaciones que más afectan a la niñez de una determinada región y generar los espacios y la articulación institucional para garantizar que la vulneración no se siga repitiendo”.

 

La consulta con diversos actores a nivel territorial permitió conocer las realidades que viven los niños, niñas y adolescentes desde la voz de ellos mismos y de sus cuidadores y garantes de derechos. “Nosotros en el departamento necesitamos proyectos que nos ayuden a resolver la situación de la niñez urgentemente. Estamos preocupados porque vivimos en un entorno donde el embarazo a temprana edad, la violencia física y sexual, y el pandillismo están siendo vistos como algo normal, lo cual aumenta el grado de vulnerabilidad. Y esto se ve agravado porque el departamento tiene muchas carencias, relacionadas con el desplazamiento y la pobreza”, dijo Gladys Rosa Mena, Presidenta de la Federación de Juntas de Acción Comunal del Chocó.

 

Por su parte, la Coordinadora de Salud Pública de la Secretaría de Salud de Quibdó, Yeicira Maturana, reconoció que “los indicadores de salud del municipio nos preocupan bastante y por tanto resulta fundamental conocer la situación exacta que se está viviendo, de forma que podamos generar espacios de articulación para dar respuesta rápida y eficaz a cada caso de vulneración de derechos que se presenta”.

 

La metodología de análisis situacional que se probó en Quibdó y Lloró priorizó las problemáticas de violencia sexual y desnutrición. “Lo primero fue establecer un diagnóstico sobre la situación de la niñez. Luego hicimos un trabajo, tanto con niños y niñas como con las familias y las instituciones, que nos permitiera ahondar en las dos problemáticas y a la vez generar estrategias de articulación y coordinación institucional que faciliten la puesta en marcha de acciones locales para hacer efectiva la garantía de los derechos de niños, niñas y adolescentes”, afirmó Pedro Quijano, Director del SNBF.

 

“Yo espero que este tipo de proyectos se vuelvan sostenibles y duraderos, de forma que podamos abarcar mayor cantidad de población y a todos los barrios del municipio de Quibdó”, concluyó Gladys Rosa Mena.

 

Los resultados de la aplicación de la metodología de análisis situacional les permitirán al Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF) y al ICBF orientar los procesos liderados por la institucionalidad municipal encargada de la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, por medio de acciones concretas, ya sea de entorno institucional, en la oferta o la demanda de servicios sociales básicos asociados al ejercicio de los derechos fundamentales de la infancia y la adolescencia.

 

“El éxito de esta metodología es que puede ser adaptada para abordar cualquier vulneración de derechos”, afirmó la Directora de Save the Children Colombia, María Paula Martínez.

La metodología de análisis situacional se hizo gracias al apoyo del Convenio para el Fortalecimiento al Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF), implementado entre el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y Save the Children Colombia, con el apoyo de las autoridades locales y de los líderes comunitarios de regiones urbanas y rurales que posibilitaron los encuentros tanto con niños, niñas y adolescentes como con sus familias y cuidadores.