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La maternidad sin riesgos y la salud del recién nacido

Para la vida

© UNICEF Colombia/2013/ Paola Andrea Suesca

La maternidad sin riesgos y la salud del recién nacido

Una madre saludable, un parto en condiciones de seguridad, cuidados esenciales para el recién nacido, una familia amorosa y una higiene adecuada en el hogar son factores que favorecen enormemente la salud y la supervivencia del recién nacido. Los recién nacidos necesitan cuidados de día y de noche. Requieren atención, amor y alimentación; además, deben permanecer abrigados y limpios. Al satisfacer sus necesidades básicas, las madres, los padres y otros cuidadores sientan las bases de la salud, la felicidad, el crecimiento, el aprendizaje y el desarrollo futuros del bebé.

  • La atención postnatal para la madre y el bebé disminuye el riesgo de complicaciones y contribuye a que los padres y otros cuidadores proporcionen al recién nacido un comienzo saludable en la vida.
  • La madre y su hijo deben ser examinados periódicamente en el transcurso de las 24 horas posteriores al parto, durante la primera semana y seis semanas después del parto. En caso de surgir alguna complicación, deberán ser examinados con más frecuencia.
  • El parto es el momento más crítico para la madre y su hijo. Todas las mujeres deben tener la oportunidad de dar a luz con asistencia de personal calificado; por ejemplo, un médico, una partera capacitada o una enfermera. Así mismo, deben poder acceder oportunamente a atención especializada, en caso de presentarse complicaciones.
  • Todos los embarazos merecen atención porque siempre existe el riesgo de que algo no marche bien para la madre, el bebé o ambos. Es posible evitar muchos problemas graves, enfermedades, e incluso muertes, si las mujeres se preparan para tener a sus hijos con asistencia de personal especializado, como un médico, una enfermera o una partera, y si asisten, al menos, a cuatro visitas prenatales con un trabajador sanitario capacitado.
  • Hay una menor probabilidad de que la madre o el bebé se enfermen o mueran cuando el parto tiene lugar en un centro sanitario debidamente equipado, con asistencia de personal calificado, y con la posibilidad de que un profesional de la salud examine periódicamente a la madre y al recién nacido en el transcurso de las 24 horas posteriores al alumbramiento.
  • Cuando la mujer esté próxima a dar a luz, conviene que elija a alguna persona para que la acompañe y la apoye durante el parto e inmediatamente después. Esa persona puede ayudar a que la futura madre coma o beba algo durante el trabajo de parto; a que practique técnicas de respiración en las distintas etapas del proceso; y a que disponga de ayudas para estar cómoda y para controlar el dolor, de acuerdo con las indicaciones del trabajador sanitario.